
¿SABIAS QUE CON BOLONIA PAGAS MÁS POR UN PEOR SERVICIO?
El nuevo curso comienza y Bolonia ya está implantado en numerosas carreras en las
universidades del Estado Español. A medida que Bolonia se vaya implantando,
debemos hacer que la lucha crezca. Y hay muchos motivos por los que luchar.
Especialmente, uno de los grandes problemas que presenta Bolonia, y que ya
notamos, es la subida de tasas.
La introducción de criterios mercantiles en la Universidad busca que, lo que debería
ser un servicio público, sea un negocio rentable. La subida de tasas no es más que
una de esas formas de la búsqueda de rentabilidad, haciendo que el alumnado pague
cada vez más por su matrícula. De esta manera, el Estado disminuye la inversión en
la enseñanza universitaria.
La tasas han ido subiendo poco a poco desde los últimos años, para suavizar
psicológicamente la subida. De forma oscura y progresiva, la subida de las tasas ha
conseguido no levantar sospechas y, así, se ha intentado frenar la movilización del
estudiantado. Sin embargo, está claro que las tasas son mucho más elevadas ahora
que hace 5 años, en prácticamente todas las carreras.
El hecho de que las tasas suban no debe hacernos olvidar que la misma existencia
de tasas es un ataque a nuestros derechos y a nuestra igualdad. Las tasas existen
aquí y ahora, pero en algunos países, aún hoy, están prohibidas, para facilitar el
acceso a la educación universitaria.
Por eso, no debemos gritar únicamente “No a la subida de tasas”, debemos decir
contundentemente “Educación gratuita”. Los estudiantes tenemos que luchar por una
educación genuinamente pública, que cubra transporte, material de estudio, libros,…
Bolonia también incluye un nuevo sistema de créditos, se pasa del crédito actual al
crédito ECTS que computa tanto las horas empleadas en las clases (teóricas y
prácticas) como las horas empleadas en hacer trabajos, prácticas y estudiar que se
hacen en casa. Lo que antes era gratis, ahora lo pagamos con nuestros créditos.
Además, el nuevo sistema de grado-postgrado supone una reducción de
contenidos en el grado, para forzar que se cursen postgrados que completen la
formación. Estos postgrados tienen precios altos (más barreras económicas para el
estudiantado) y plazas reducidas, lo que supone un auténtico delirio cuando el
postgrado es necesario para el ejercicio de actividades profesionales (como es el
caso del CAP). Bolonia elitiza la universidad.
Pero la cosa no acaba ahí. Para los que consigan la licenciatura, Bolonia es un plan
europeo y al “homologar” titulaciones crea para las empresas una reserva de mano
de obra cualificada mucho mayor. Las “oportunidades” que abre a los licenciados
pesan poco en la balanza, en comparación a la reducción relativa de los sueldos que
va a significar la competencia en el mercado laboral con las personas más formadas
de 26 países europeos.
Para los que quieran acceder a la Educación, Bolonia limita la entrada de estudiantes
a la enseñanza superior, a través de barreras económicas. El Estado Español
necesita reducir el número de licenciados, porque son innecesarios para los trabajos
con menor titulación hacia la que quieren dirigirnos. Más del 60% de los jóvenes
tienen una cualificación mayor a la del trabajo que ejercen, pero tener un título,
generalmente, implica sueldos superiores. Quieren menos licenciados, para reducir
sueldos, ya que no hay empleo de calidad.
La UE, a su vez, es la causante de que en el Estado Español no se necesiten
licenciados. La estructura económica actual es consecuencia de la destrucción del
tejido industrial y agropecuario que se impuso desde la UE a España en los 80. El
Estado Español, según la UE, debe ser un país con buenas infraestructuras para el
turismo y el sector servicios, pero no tiene que hacer barcos, acero, leche o cereales.
Por eso, nos condenan a un empleo precario y de baja calidad, para lo cual la
cualificación universitaria es irrelevante.
Es el momento de volver a salir a la calle, de volver a movilizarnos, si el estudiantado
no lucha por sus derechos nadie lo hará, no permitamos que acaben con las
conquistas conseguidas con años de lucha, no consintamos que acaben con nuestro
derecho a una educación pública, laica, gratuita y de calidad.
¡No a Bolonia!
¡Contra la subida de tasas!
¡Contra la reducción de plazas!
¡Movilízate!
COLECTIVOS DE JÓVENES COMUNISTAS
www.cjc.es / cjc@cjc.es












La educación ye un drechu, non un privilexu!
Non a boloña!